DE ¿POR QUÉ LE PEGÓ? Y OTRAS PREGUNTAS PENDEJAS

Una de las cosas que debemos empezar a modificar para cambiar la forma en la que vemos la violencia doméstica es empezar a dejar de preguntar pendejadas como ¿y por qué le pegó?. 

Hace unos meses, cuando tuve la oportunidad de asistir a una chica que sufrió violencia física, que decidió denunciar a su novio, primero con una patrulla de la colonia, los policías le preguntaron. ¿..Y bueno Señora, por qué le pegó él? 

¿Cómo que por qué le pegó, oficial? ¿Debe haber un motivo acaso para que le peguen a una mujer? Le pegó porque es un cabrón. Un hijo de la chingada. Le contesté al oficial.

Posteriormente cuando fuimos al Ministerio público, la mujer que le tomó la declaración, además de abrumarla con preguntas sin el más mínimo de tacto. Le preguntó la dirección del novio, la mujer no se la sabía, y todavía le dice ¿Cómo no te vas a saber la dirección de tu novio?. En ese momento no pude intervenir yo, pero podía escuchar de nuevo ¿Por qué le pegó señora? 

Y no es la primera vez que escucho esa pregunta tan estúpida. De hecho, la puede preguntar un oficial, un agente de ministerio público, una ama de casa, una profesionista, un gerente de un banco, cualquier persona la pregunta. ¿Por qué? Porque están dentro del entendido de que “debe haber una razón por la que se le pegue a una mujer. Algo hizo ella para que él se enojara, algo debe haberlo ofendido para que el hombre usara su fuerza bruta en contra de una mujer”

En serio, piénsenle poquito.   ¿Acaso hay alguna razón para que alguien me pegue por deporte? ¿Si soy infiel, o no digo lo que quieren escuchar, eso justifica el golpe?

¿Quieres saber por qué le pegaron a una mujer? Empecemos a enfocarnos nuestra vista en los agresores, no en las víctimas.